
Mis pasos me llevan apresuradamente a la playa de la Barceloneta. Me tumbo en la arena, el sol luce con todo su esplendor y las olas del mar regalan a mis oídos una bella melodía que no se asemeja a ninguna otra: Son las 9 de la mañana y, formando casi una parte indivisible de aquello que me rodea, siento como mi cuerpo cada vez más y más ligero, se sumerge en un relax que me transporta a otro mar, mucho más lejos de aquí, a unos 9000 kms de distancia. Como por arte de magia, aparecen en mi mente miles de palmeras que, con sus suaves ramajes, añaden una nueva música celestial a mis oídos.. Es el sabor y la magia de un día fiesta, en donde todo es posible; sólo hay que desearlo.
3 comentarios:
Coincido plenamente.
Nuestra imaginación puede llevarnos lejos.
te agregué en facebook, un beso y buena semana=)
Devuelvo tu cálida visita.
También coincido. Solo es cuestión de cerrar los ojos un poco más.
Besos
Marea!!
Qué placer leer este poema, La Barceloneta, donde se encuentran mis raíces y los 9000 kilómetros... Veracruz, (Golfo de México) estado donde nací, ¡ay! qué dicha conocerte y qué delicia hables de mares y océanos, tal vez esos 9000 kilómetros pertenezcan a otro sitio, pero te juro, me ha movido los sentidos tu versar.
Un abrazo aunado a mí agradecimiento!
Publicar un comentario